Finalmente llegó el dia de partir. Despues de un buen fin de semana con una despedida increible, donde la pasé demasiado bien, llegaba la hora de tomar el avión que me traeria a este nuevo lugar. Las maletas estaban listas el dia Domingo, el Lunes fue para hacer los últimos trámites por la mañana. Al avanzar la tarde los nervios y la ansiedad aumentaban, pero ya tenia asumido que estaba todo listo y pensaba en que todo saldría bien. Asi que a eso de las 18 horas nos fuimos rumbo al aeropuerto. Aparte de mis padres y hermanas pequeñas me acompañaban los pandilleros, los cabros con los que tantas piscolas hemos compartido este último año no podían estar ausentes.

La parte mas difícil del dia fue despedirse antes de pasar por Policia Internacional, el punto de no retorno. Muchas emociones afloran en ese momento, sobre todo al saber que durante un largo tiempo no se verá a las personas queridas. El sentimiento amargo se mantuvo hasta abordar el avión momento en que uno se da cuenta que tiene que recordar las partes positivas del viaje. Asi que tomé mi asiento y me predispuse a que el viaje fuera lo mas placentero posible.
Por suerte de compañera de viaje me tocó una señorita simpática con la que cruzamos un par de palabras, el resto del tiempo fue solo dormir. Por unos segundos si pensé que el viaje sería una pesadilla cuando un
pendejo llorón se sentó detrás, por suerte los llantos no duraron mas de media hora. El vuelo a Miami fue comodo, aunque tuve la mala suerte que la nueva plataforma de entretención de LAN justo no me funcionara. Lo bueno es que me sirvió para dormir más.
La llegada a Miami fue a las 5.40 am, ahí debía hacer los tramites en entrada a EE.UU incluyendo la aduana, asi que tuve que retirar mi equipaje. Por suerte no hubo ningún problema con los papeles ni con el equipaje. Ya pasado el papeleo quedaba la larga espera hasta el vuelo a Orlando que salia a las 12.10, por lo que tuve mucho tiempo para conocer gran parte del aeropuerto de Miami. Aproveché de vitrinear, escuchar música, leer, cabecear de sueño y tomar un café en Starbucks.

Finalmente el vuelo partió y aproximadamente a las 13.30 salía del aeropuerto internacional de Orlando. El itinerario decía que debía esperar el transporte que me traería a Gainesville, este tenía hora de salida a las 14.35, asi que me fui a esperarlo. Al salir del aeropuerto al andén donde paran los buses pude sentir el calor Floridano, bastante húmedo y sofocante. En ese momento pasé un poco de susto ya que el transporte no llegaba, asi que revisaba una y otra vez si era el lugar correcto. Finalmente llegó con 15 minutos de retraso mas menos. El viaje hasta Gainesville duró aproximadamente 2 horas, de las cuales dormí la mayor parte. Al llegar, el mini bus me dejó dentro del Campus de la Universidad, por lo que por unos minutos pude observar algo del ambiente universitario además de darme cuenta de que realmente hace un calor horrible. Ahí pedí un taxi, que estoy seguro que me estafó, que me trajo finalmente el depto. Con las ganas que tenía de llegar ya me daba lo mismo pagar lo que me cobrara. Cuando porfin pude entrar, me encontré con un lugar bastante agradable, muy amplio, cómodo y ordenado, por lo que estoy contento de haber llegado aquí.

Esa es la historia hasta ahora, mañana contaremos sobre la aventura de ir a la Universidad.